Plástico – el asesino silencioso

Texto por ELODIE MARIE CAMPRASSE

Fotos por CHRIS JONES, FABIANO BARETTO, KATE SPROGIS, MELANIE WELLS, NICKO LUNARDI, QAMAR SCHUYLER

Nota originalmente incluída en la edición de YTM #25 - Invierno 2016

El plástico, ¡qué material tan versátil! Está en todos lados y la mayoría de nosotros no podría pensar sin él. ¿Pero qué es el plástico en realidad? Es un compuesto de polímeros sintéticos o semisintéticos que son livianos, económicos y resistentes a la mayoría de los interactores y procesos, y a eso se debe su popularidad. Gracias a sus muchas utilidades, su producción ha aumentado alrededor de un 200% desde mediados de los años 50 según los científicos. Hasta ahora todo parece muy bien, ¿no es cierto? Sí, pero hay una problema: están causando un gran daño  a nuestros océanos.

En el medio ambiente encontramos dos formas de plástico: el macroplástico, el componente más obvio, y el microplástico, la parte que resulta de la división de los plásticos más grandes debido a su exposición al sol y el agua salada. Algunos microplásticos son fabricados para ser pequeños (el que puede encontrar en su exfoliante facial, por ejemplo). Los macroplásticos, aunque son claramente más visibles y obvios al ojo humano, para la fauna marina se pueden confundir fácilmente con aves, tortugas , cetáceos y peces. Con frecuencia, diversos estudios demuestran animales encallados con sus estómagos repletos de plástico que no puede ser digerido y causa inanición. Sorprendentemente, los investigadores han documentado unas 700 especies marinas afectadas por el plástico. En 2016, Li y sus colegas, del Hong Kong Institute of Education, decidieron revisar el problema de la contaminación de plástico y sintetizar la investigación realizada sobre la incidencia, fuentes y efectos de los desechos de plástico en el océano. 

En 2015, Jambeck, de University of Georgia, y sus colegas de otros centros de investigación y universidades de EE.UU y Australia estimaron que todos los años se liberan entre 4 y 12 millones de toneladas al océano. El 80% de los desechos de plástico proviene de las zonas más pobladas de la tierra, sobre  todo después de eventos climáticos severos. De hecho, los países del Sudeste Asiático han demostrado ser una enorme fuente de liberación de plástico al océano, debido a sus grandes poblaciones en crecimiento y sus inadecuados sistemas de gestión de residuos. Aunque la mayoría de las personas suele estar consciente de este fenómeno gracias a la gran atención mediática que recibe, por lo general desconocen que el restante 20% de los desechos de plástico proviene del océano, especialmente por la pérdida de equipos en sectores pesqueros. Tanto los desechos marinos como los que provienen de la tierra tienden a acumularse en áreas con ciertas condiciones, acarreados hasta allí por corrientes que afectan las cuencas oceánicas en su totalidad. Tal vez haya oído hablar acerca del Gran Parche de Basura del Pacífico, por ejemplo.

Las consecuencias de la presencia de plástico en el ambiente marino se duplican, ya sea por enredo o ingestión. La ingestión de macroplástico puede causar el bloqueo del tracto digestivo y reducir la actividad alimentaria ya que el animal afectado se siente “satisfecho” al llenar de desechos su intestino. Los investigadores están descubriendo peores efectos de la ingestión de plástico, que pueden incluir problemas hormonales y problemas reproductivos. No todas las especies o individuos reaccionan de la misma manera a los desechos marinos. Por ejemplo, los animales que se alimentan en la superficie, aquellos que se alimentan de plancton animal y las crías de algunas especies, demuestran tener la mayor ocurrencia de ingestión de plástico. Como las aves marinas regurgitan el alimento para sus polluelos, las generaciones más jóvenes son las afectadas al no tener la opción de evitar el plástico. Además, cuando se descompone el plástico en sus intestinos se incrementan los gases y animales como las tortugas marinas han demostrado perder la capacidad de sumergirse y, por ende, alimentarse ya que no pueden escapar de la superficie del agua. Por último, algunos plásticos contienen sustancias químicas tóxicas que son liberadas en el intestino de los animales durante la descomposición del plástico y pueden contaminarlos. Además, estos contaminantes causan problemas hormonales en los peces y aves marinas, así como cambios en sus conductas.

El enredo es la otra forma en que los plásticos pueden matar la vida silvestre marina, ya sea en forma directa o indirecta.  La “pesca fantasma” es un término utilizado para describir animales que quedan enredados o atrapados en equipos de pesca en las profundidades. Esto por lo general hace que los animales se ahoguen. No obstante, los investigadores han demostrado que los plásticos pueden tener efectos a un plazo más largo, como la necesidad de utilizar más energía para trasladarse en el agua en el caso de animales acuáticos aerodinámicos que llevan materiales tales como partes de una red o líneas. En estas condiciones, los animales afectados pueden ser más vulnerables a la depredación dado que no pueden escapar tan rápido como lo harían normalmente. Las heridas causadas por plásticos que estrangulan algún miembro también pueden infectarse o causar una necrosis.  

El problema de la contaminación de plástico afecta de forma negativa a las criaturas marinas y también puede influenciar la salud humana a través del consumo de productos marinos contaminados. Esto realmente es preocupante cuando se consumen especies mayores en la cadena alimenticia, dado que acumulan sustancias contaminantes por alimentarse de alguna presa que a su vez está contaminada. Los investigadores están cuantificando la medida en que esto nos afectará. Además, los plásticos son peligrosos para una gran variedad de animales fuera del mar. Las criaturas que habitan en ecosistemas de agua dulce y tierra también están afectadas por su contaminación. Por lo tanto, llegó la hora de actuar. Lo bueno es que cada uno de nosotros, todos los días, puede tomar pequeñas medidas en el hogar para abordar este serio problema ambiental.

¡Es alarmante! ¿Qué puedo hacer para ayudar?

Por supuesto, los programas de limpieza son excelentes y si vive en una zona donde existen y cuenta con un poco de tiempo libre, ¡involúcrese! El reciclaje adecuado de todos los productos del hogar, incluyendo el plástico, y evitar arrojar basura en la calle son otras formas de ayudar. No obstante, ahora parece más urgente intentar reducir nuestro consumo de plástico, en lugar de intentar administrar la basura de forma más inteligente. Mientras se necesita un poco de esfuerzo y planificación, hay muchas medidas que podemos adoptar para reducir este consumo. Y en cierto modo, también podemos ahorrar dinero y probablemente también llevar una vida más sana. Comprar productos al por mayor, incluyendo alimentos, cosméticos y productos de limpieza es una gran manera de reducir el consumo de plástico porque puede llevar sus propios envases y llenarlos, que es más eficiente aún, o comprar artículos en bolsas de papel reciclado. También puede preguntar en su almacén si le permiten llevar su propio envase para utilizar cuando compre alimentos. Si prefiere hacer las compras en el supermercado, también puede evitar productos alimenticios que estén envueltos en plásticos innecesarios. Muchos productos, incluyendo frutas y verduras, vienen envueltos en plásticos y está en el consumidor quejarse y contactar a las compañías para solicitarles que reduzcan el uso de estos envases. También es mejor comprar artículos que vienen en envases de plástico reutilizables  en el hogar para almacenar alimentos. Los comercios están evitando cada vez más el uso de bolsas de plástico por lo que es mejor llevar sus propias bolsas reciclables al momento de hacer compras.  Realizar actos políticos solicitando la prohibición de bolsas de plástico, por ejemplo, es otra forma de involucrarse. Los artículos de plástico más comunes que no pueden ser reutilizados y que son fácilmente evitables son, por ejemplo, las pajitas, las botellas de plástico y los vasos para llevar. Se puede desafiar a usted mismo a decir que no a este tipo de plásticos firmando iniciativas tales como Plastic Free July (Julio Libre de Plástico). Si desea desafiarse aún más, ¿por qué no intenta con un estilo de vida “Cero Basura”? Existen grandes recursos en línea que lo ayudarán a determinar los diferentes pasos para adoptar estos cambios en su vida. ¿Por qué no intenta elaborar algunos de los productos que utiliza en su hogar, incluyendo productos de limpieza, champús, lociones o maquillaje? Probablemente sea más fácil de lo que se imagina y así podrá evitar el uso de productos químicos. Por último, aún se deben comprender mejor los efectos de la contaminación de plástico y dado que es un problema tan global, es probable que pueda involucrarse compartiendo información. Cada vez más universidades están creando plataformas para recopilar datos científicos de los ciudadanos. Si vive cerca de la costa y observa desechos de plástico en el medio ambiente o  animales afectados por el plástico, puede ayudar a los científicos a cuantificar la medida del problema en su zona. Educar a sus amigos y a su familia acerca del problema es absolutamente fundamental si desea progresar en la reducción de la contaminación de plástico y su impacto en el medio ambiente marino.